Proyecto Catequistas Decanato V

INTRODUCCIÓN

Marco Referencial

Hablar de evangelización y catequesis no es lo mismo, pero a la vez, son dos elementos conectados, intímame, uno con el otro. No puede haber evangelización sin acción catequética, y no se puede sostener una catequesis sin la base y el impulso evangelizador. Separarlos significa caer en espiritualismo o en instrumentalismo.

La evangelización se traduce, más en concreto, en vehículo y expresión del anuncio claro e inequívoco del Señor Jesús el “Kyrios”, de allí la palabra Kerigma: “Anuncio de Jesús” que invita a la fe y la conversión”, que nos trae la propuesta liberadora y salvadora de Dios Padre y nos impulsa al encuentro solidario con el hermano. Evangelizar es llevar la Buena Noticia de Cristo a todos los estratos de la humanidad para transformarla desde adentro (cf. Evangelii Nuntianti 18).

Evangelizar implica pluralidad de aspectos: presencia, testimonio, predicación, anuncio explícito, llamada a la conversión personal, formación de la comunidad eclesial, catequesis y también inculturación, diálogo interreligioso, educación, opción preferencial por los pobres, transformación de la sociedad, todo ello resaltado en los documentos de la Evangelii Nuntianti (17) y la Redemptoris Missio (41-60).

La catequesis son las formas, maneras, tiempos, metodologías, para ayudar a los catecúmenos conocer, amar y actuar como Jesús.

Esto implica que los catequistas empleen una antropología adecuada y una visión del contexto socio-cultural, en palabras simples: acompañar a los catecúmenos para que conozcan, amen y actúen como Jesucristo, teniendo en cuenta la realidad, consideración la madurez humana de los niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos, parejas, enfermos, personas con habilidades diferentes, culturas, grados de educación, etc. Para ellos, el kerigma se va introduciendo, procesando, madurando de a poco y con el arte del maestro, Jesús.

El Catequista debe considerarse un enviado, un vocacionado, un misionero, un eterno discípulo, que aprende a ser como el Maestro porque lee, escucha y atiende a su Palabra, que, como Jesús tiene en consideración la cultura, las etnias, los lenguajes de cada grupo humano, va afinando en su vida el arte de llegar al corazón del catecúmeno, con la amabilidad, la paciencia, la asertividad que le da el tener contacto con la misma Palabra de Dios, con las ciencias humanas y el desarrollo de su propia espiritualidad. Nadie puede dar lo que no posee.

Así, como la evangelización de los catecúmenos es un proceso de larga tirada, igual para los catequistas, la formación no tiene fin, es continua.

Construir la Comunidad de fe es el objetivo de toda catequesis. Acompañar a los catecúmenos que vayan ubicándose en su realidad como portadores de fe y constructores del Reino de Dios, allí donde el Señor les vaya indicando: en su hogar, en su familia, en su centro educativo, en su centro laboral, que tengan, lo más claro posible, de que van construyendo la Iglesia de Jesucristo.

Crear comunidades de fe es hacer que las personas que vamos catequizando se vayan integrando corresponsablemente a la familia parroquial con sus valores, habilidades; pasando gradualmente, de ser masa a ser grupo, ya sea creando grupos infantiles, juveniles, participando en el desarrollo de la liturgia, de acompañamiento a los más pobres, a los marginados, a los enfermos, grupos de profundización bíblica, de creación de espacios para introducir la fe como retiros, hermandades, etc. Todo ello para asegurar su continuo crecimiento den la fe y la entrega solidaria a los demás.

Una catequesis encarnada, es aquella que logra hacer que los catecúmenos logren hacer opciones reales y desarrollen su vida apostólica en los diversos ámbitos de la vida social, cultural, espiritual de su comunidad parroquial, de su barrio, de su país.

1. VER (Breve reseña situacional)

En el Decanato V está constituida por las siguientes parroquias.

  • Catedral San Pedro – Lurín
  • Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe Virgen y Peregrina – Lurín km 40
  • Parroquia Inmaculada – Pucusana
  • Parroquia La Resurrección – San Bartolo
  • Parroquia San Juan Pablo II – Punta Hermosa km43
  • Parroquia Santísimo Salvador – Pachacamac
  • Parroquia Santa Rosa de Lima – Puente Lurín
  • Parroquia San José de los Balnearios del Sur – Punta Negra
  • Parroquias Virgen de Lourdes – Punta Hermosa
  • Parroquia Virgen de Fátima – Lurín km 40
  • Santísima Cruz del Valle – Pachacamac
  • Cuasi Parroquia María Auxiliadora – Cucuya
  • Cuasi Parroquia Santa María – Lurín
  • Zona Misionera Don Bosco – Punta Hermosa/Santo Domingo Olleros

Que se despliegan en un enorme ámbito geográfico, con dificultades propias de desplazamiento, de movilidad, de falta de oportunidades laborales y de influencia propia de la posmodernidad. Todo ello ha impedido que se pueda desarrollar un acompañamiento, formación adecuada y continua de los catequistas.

El decanato V cuenta con una variedad de intervenciones evangelizadoras y catequéticas a través de diversas intervenciones:

  • Catequesis de preparación al Bautismo de niños
  • Catequesis de preparación a la primera Comunión
  • Catequesis Familiar (incluye niños y adultos)
  • Confirmación de adolescentes, jóvenes.
  • Catequesis para novios
  • Catequesis para adultos para recibir los Sacramentos de Iniciación cristiana
  • La homilética de los sacerdotes en las eucaristías y otras celebraciones.
  • Monaguillos
  • Oratorios
  • Retiristas de Juan XXIII
  • Carismáticos.

En general podemos descubrir muchas luces y algunas sombras con respecto a la realidad de los catequistas y sus opiniones sobre los modos y propuestas evangelizadoras y catequéticas, que aquí enumeraremos, aún con el riesgo de no ser muy explícitos y además de obviar sin mala intención, algunos aspectos que no hemos podido descubrir por falta de información.

1.1. Luces:

  • Existe un número grande de pre catequistas y catequistas (se ha podido llegar a unos 116 catequistas de 10 parroquias, y consideramos que pueden sobre pasar los 200) que corresponsablemente, realizan procesos de animación en nuestras propuestas evangelizadoras y catequéticas en las diversas propuestas de la parroquia.
  • Se han seguido los criterios formativos de la Escuela de Catequesis propuesto por la Comisión Diocesana.
  • Se han tenido responsables de preparar las Escuelas de Catequesis a nivel decanato.
  • En los dos últimos años se ha trabajado de manera virtual con resultados significativos.
  • Existen un grupo significativos de catequistas que ya han concluido sus cursos en la Escuela de Catequesis decanal y además muchos de ellos han seguido otros cursos formativos en otras instituciones, que los califica como discípulos-misioneros y que son de gran aporte a sus parroquias.

1.2. Sombras:

  • No se posee un elenco de los pre-catequistas o catequistas de todas las parroquias
  • No se posee un dato exacto de los participantes en los últimos años.
  • No existe una evaluación o análisis de los resultados de sus prácticas evangelizadoras y catequéticas.
  • Los dos años de pandemia se suspendieron algunas actividades formativas.
  • Muchos de los catequistas que se inscriben en la Escuela de Catequistas del decanato, programada durante el verano, no concluyen su ciclo o no participan de todos los días establecidos o no presentan sus trabajos de control.

2. JUZGAR

2.1. ¿Estamos Evangelizando o solo Catequizando sin tener base?

  • Se trabaja bajo la premisa de que nuestros fieles, en su mayoría, ya están evangelizados, es decir, conocen a Jesucristo, aman a Jesucristo y actúan como Jesucristo y al parecer, en el actual contexto socio, cultural y espiritual no es así.
  • No podemos dar por supuesta la fe, nuestro pueblo realiza actos de fe, va a misa, a procesiones, rosarios, velorios, etc., pero, al parecer, no la experimenta como un acto personal de adhesión a Jesucristo.
  • Muchos de nuestros fieles tienen que ser REVANGELIZADOS, ya que el contexto social los ha alejado de la imagen del verdadero Dios-Amor, esto lo comprobamos con los estilos de vida que vemos a diario en nuestras comunidades, grupos parroquiales y barrios en general.
  • Nuestras actividades se basan generalmente en charlas, temas, jornadas, etc., suponiendo que ya están evangelizados y las queremos reforzar sin tener una base evangelizadora.
  • La doctrina que impartimos es la correcta, pero no es entendible por los catecúmenos, muchos actúan por inercia: van a misa sin entenderla, rezan nuestras oraciones sin comprenderlas, van a nuestras jornadas, convocatorias, festivales, etc., mientras están en el periodo de preparación a los sacramentos, pero, luego ya no vuelven más o regresan en ocasiones especiales.
  • No conocen, no leen, ni entienden la Palabra de Dios, pues la Biblia no es el instrumento natural de su formación.
Todo ello nos hace pensar que nuestras comunidades deben ser re-evangelizadas conocer más a Jesús, para amarlo y actuar como ÉL. los catequistas deben asumir esta realidad con espíritu crítico y formarse para ello, para que descubran ellos mismos su vocación en la Iglesia y poder transmitirla a los catecúmenos.

2.2. ¿Estamos creando comunidades de Fe?

  • Nuestras catequesis, en especial en la preparación a la primera comunión, son sumamente academicistas, es decir, los ubicamos en un aula para que escuchen y desarrollen actividades como escuchar, responder preguntas, hacer dinámicas grupales y terminado el tiempo (casi siempre 2 horas), salen disparados hacia sus casas. En pocas ocasiones se mezclan en un patio para compartir la vida.
  • Al parecer, muchas de nuestras catequesis no están destinadas a generar comunidades de fe, pues existen pocos grupos de perseverancia o continuidad.
  • Existen comunidades que, si desarrollan esta tarea, pues se reúnen alrededor de la Palabra de Dios, la leen, la reflexionan y oran con ella. Hay comunidades que se preocupan por evangelizar y salen hacer misiones, otras que se preocupan por integrar a sus miembros, los visitan, los estimulan, celebran con alegría la eucaristía y los pasos vocacionales de sus miembros.
  • También hay muchos grupos que se comportan como simples asociaciones. Tienen una activa vida social, reuniones, directivos, fiscales, etc., pero no comparten la fe, ni la Palabra, ni los sacramentos. Están más preocupados de sus actividades.
  • La convocatoria a los nuevos catequistas y los equipos de papás guías, es un buen intento de formación de comunidades de fe.
Concluimos que es necesario que nuestras catequesis sean semilleros de comunidades de fe, grupos juveniles, comunidades de base. Hacerles pasar de la masa al grupo de referencia. Ejemplos buenos son las comunidades que nacen después de las Catequesis Familiares (adultos), de los cursos formativos e introductorios de las Comunidades de Juan XXIII, Matrimonios para Cristo, de Exploradores para Cristo, de las Comunidades Carismáticas, del grupo de Monaguillos, etc. Para ello debemos plantear nuevas estrategias de evangelización y comunión.

2.3. ¿Estamos influyendo en las familias?

  • Igual para los padres de familia (siempre en referencia de la preparación a la primera comunión), los reunimos para darles datos de la finalización de la preparación. Salvo los casos de la Pastoral Familiar que se reúnen para las ceremonias de pasos de una etapa a otra (Renovar el bautismo, entrega del Credo, el Padre Nuestro, etc.).
Concluimos que nuestra actividad catequética no influye mucho en las familias y que es necesario incrementar espacios más significativos de participación de las familias de los catecúmenos para poder influir en ellos, al menos el tiempo que permanezcan con nosotros. Conozcan nuestra parroquia.

2.4. ¿Estamos favoreciendo la experiencia vocacional de los catequistas?

  • Muchos de nuestros nuevos catequistas desean serlo por invitación del párroco o los Catequistas al finalizar su catecumenado. Esto es muy positivo, pero no existe una inducción para purificar sus intenciones.
  • No logran tomar conciencia de que, si quieren ser misioneros o servidores de la Palabra de Dios, deben ser, antes que nada, discípulo, es decir, deben estar en una actitud continua de formación.
  • Es necesario que identifiquen sus propias dimensiones y aprendan a ser, aprendan a hacer, aprendan a aprender y aprender a convivir al estilo de Jesucristo y los caminos del Evangelio.
Concluimos que no se trata de hacer cursos para ser catequista o animador, sino proponerles un camino de descubrimiento vocacional (FORMACION), que tomen conciencia de que deben formar su persona y para ello ayudarles a confeccionar su propio itinerario formativo y que lo haga madurar como educador en la fe y pastor de comunidades de fe. Un posible camino de formación hacia el Ministerio del Catequista.

3. ACTUAR:

PROYECTO 2025-2026

1. OBJETIVO GENERAL

Acompañar a los párrocos y catequistas del Decanato V en la formación y las prácticas catequéticas para fortalecer su encuentro vocacional.

2. OBJETIVOS ESPECIFICOS

  1. Generar el equipo de acompañamiento para orientar los procesos de evangelización y catequesis en las parroquias del Decanato V.
  2. Sugerir y acompañar a los párrocos en la formación de sus catequistas y en sus proyectos catequéticos.
  3. Acompañar a los pre-catequistas y catequistas en su formación a través de la Escuela de Catequesis, propuestas formativas y visitas continuas para que tomen conciencia que el ser catequistas es una vocación en la Iglesia.
  4. Ofrecer metodologías para generar comunidades de fe, influir mejor en las familias de los catecúmenos.
  5. Generar una página web para canalizar medios de formación para los párrocos y catequistas, canalizar sus inquietudes y ofrecerles materiales adecuados.

3. CRITERIOS DEL PROYECTO

Los siguientes criterios son los que acompañarán el presente proyecto.

3.1. DEL EQUIPO DE CATEQUESIS

01. El Equipo de Catequesis está constituido por hermanos y hermanas que poseen experiencia en años y en formación evangelizadora y catequética y que han son convocados para los siguientes fines:

  • a. ACOMPAÑAR a los pre catequistas y catequistas en su formación personal, humana y cristiana, en formación inicial y continua para la conducción de sus prácticas evangelizadoras y catequéticas, así como en sus diversas intervenciones.
  • b. RELACIONARSE con los diversos grupos y movimientos para asegurar que sus procesos de evangelización y catequesis cumplan con las líneas comunes de la diócesis.
  • c. SUGERIR y ACOMPAÑAR en los planes de formación de los catequistas y catecúmenos
  • d. ORGANIZAR, REALIZAR Y ACOMPAÑAR las Escuelas de Catequesis en coordinación con la Comisión de Catequesis de la Diócesis.
  • e. MANTENER CONEXIÓN con las demás Áreas y Comisiones, diocesanas y decanal que tengan que ver con la formación catequética de sus miembros. (Pastoral Juvenil, Pastoral Familiar, Comisión de Catequesis, etc.)

3.2. DEL PÁRROCO.

02. Es el principal responsable de la Evangelización y la Catequesis en una parroquia.
03. Es el único responsable de convocar y aceptar a los catequistas, escuchando el parecer de su Consejo Pastoral.
04. Es el responsable en la formación de los pre-catequistas y catequistas.
05. Sigue los criterios de la Comisión de Catequesis de la Diócesis de Lurín.
06. Permanece informado por el Equipo de Catequesis del Decanato V, así como puede solicitar informes continuos al Equipo.
07. Es el que aprueba los planes, tiempos, modalidades y materiales a usar en la Evangelización y Catequesis en su propia parroquia, puede solicitar sugerencias al Equipo de Catequesis.

3.3. DE LOS CATEQUISTAS

08. Son criterios para ser aceptados como catequistas.

  • a. Personas que se consideren evangelizadas (conozcan, amen y actúen como Jesús).
  • b. Son convocados, aceptados y acompañados por el párroco
  • c. Conocen y se sienten interpeladas por la Palabra de Dios continuamente.
  • d. Decididos a continuar su formación personal y cristiana.
  • e. Celebran a Jesús en los sacramentos como testigos de la fe.
  • f. Firman el Código de conducta para trabajar con menores.

09. Los Catequistas son los acompañantes en la evangelización de los catecúmenos, es decir para que aprendan a CONOCER, AMAR Y ACTUAR como Jesús, educarlos en la fe (introducción al kerigma).
10. Utilizan los recursos de la catequesis para profundizar el kerigma.
11. Son iniciadores y profundizadores de la Palabra de Dios en el corazón de los catecúmenos.
12. Son iniciados en la práctica catequética como pre catequistas a consideración del párroco.
13. La formación inicial y continua de los catequistas está orientada por los criterios de la Comisión de Catequesis de la Diócesis de Lurín y acompañados por el Equipo de Catequesis del Decanato V.
14. Participan en la Escuela de Catequesis propuesta por el Decanato V.
15. Propuesta de perfil ideal del catequista: