Modalidad Formativa

Ofrecemos una formación integral y especializada para animadores, coordinadores y asesores con el método de ver, juzgar, actuar y celebrar para generar Itinerarios de Vida y Fe (IVF), a través de programas virtuales y en algunos momentos con algunas conferencias presenciales optativas.

Estos programas se organizan por niveles de profundización:

1.- Jóvenes que inician

Ofrecemos las primeras capacitaciones introduciéndolos al Kerigma, apoyándolos en el reforzamiento de sus dimensiones personales y otorgándoles capacidades necesarias para el ejercicio de sus primeros pasos en la evangelización y catequesis.

2.- Catequistas con algún tiempo de ejercicio evangelizador.

Les ofrecemos los reforzamientos necesarios para continuar los procesos de evangelización y catequesis sobre todo en los criterios para expandir el kerigma en los diversos niveles de crecimiento en la fe de los destinatarios.

3.- Catequistas con vasta experiencia

Intentamos desarrollar procesos de formación y capacitación pastoral con educadores dedicados a la evangelización de los jóvenes, buscando la planificación de ITINERARIOS FORMATIVOS para la educación de la fe. Además, ofrecemos programas especializados de formación que abren un panorama sobre temas afines en el quehacer de la pastoral y social con jóvenes mediante una plataforma virtual y acompañamiento continuo.

¿Qué es un IVF?

Pueden definirse como etapas, experiencias y conceptos que realiza la persona o el grupo para alcanzar los fines formativos propuestos. De aquí que conjuntamente con la teoría, los destinatarios deben ser confrontados con la experiencia. Lo que aprendan o hagan les debe ser significativo y de allí la necesidad de “hacer camino” y de trazarse metas o etapas para lograrlo.

Se constituye en el camino que deberá recorrer todo aquel que desee ser discípulo y misionero del Señor. Es un aporte a la calidad de su propia vida y por ende a la imagen que pueda proyectar en aquellos que entren en contacto con su persona.

Los IVF no son temas para aprender, o relación de temáticas semanales o un curso para aprender a ser mejor técnicamente en alguna especialidad, son etapas, objetivos, metas, indicadores de logro que toda persona deberá desarrollar para poder alcanzar sus objetivos de madurez humana y cristiana, por lo tanto, se convierten en una hoja de ruta que acompañan a la persona o al grupo en todo momento.

El IVF se convierte en el compromiso que adquiere la persona o el grupo para el desarrollo integral en la vida espiritual, el equilibrio psicológico, la madurez afectiva, la búsqueda de las mejores relaciones humanas y la espiritualidad que emana del Discurso del Monte (cf. Mt 5-7). Por lo tanto, significa ayudar al cristiano y al grupo a asumir el Evangelio como meta principal de su desarrollo como honrado ciudadano y buen cristiano, un encuentro auténtico con Jesucristo, una intensa pertenencia eclesial y un compromiso por el Reino hasta hacerlo una experiencia vital.

Un IVF no termina nunca, se va modificando de acuerdo a las necesidades de la misma persona, a la madurez que va alcanzando y a las oportunidades de desarrollo que va encontrando en el camino, que se acomoda al paso de cada joven y se realiza en comunidad.

De los itinerarios y la formación:
Como expresamos anteriormente, la formación humana y cristiana de un catequista o agente pastoral no es cuestión de cursos sino de poseer un itinerario de vida y seguirlo. Los cursos nos sirven para complementar nuestro perfil y de ayudarnos a recordar que tenemos un objetivo principal el de ser un buen discípulo y misionero de Jesús.

De ello se desprende la importancia de la calidad de la propuesta y del seguimiento de los candidatos a catequistas o agentes pastorales o animadores pastorales. Por ello es básico que los participantes estén en contacto directo con su párroco, sacerdote guía, acompañante espiritual o líder del grupo.

Recordamos que los IVF deben combinar de manera simple y directa, las experiencias, los cursos, las diversas intervenciones de los demás agentes pastorales y, sobre todo, el camino interior del candidato. Por eso cuando se hable de “formación” no debe entenderse como seguir cursos o charlas o temas. Expresarnos de esta manera significa empobrecer el camino formativo de las personas.